“Ahora diagnosticamos el cáncer de tiroides en estadios más precoces”

Con más de veinte años trabajando en el extranjero, la Dra. Constanza Ballesta vuelve a España para volcar su larga experiencia como especialista en cirugía general y digestiva en el Centro Laparoscópico Doctor Ballesta de Barcelona.

Considerada experta en cáncer de tiroides, la Dra. Constanza Ballesta ha trabajado por todo el mundo, Francia, Brasil, Italia, Birmania…, para instalarse finalmente en Bélgica, donde creó la Unidad de Cirugía Endocrina, Metabólica y de la Obesidad en la Clínica Saint Jean en el año 2016.

Cuando quería formarme en una especialidad, miraba qué hospital del mundo era el mejor e iba para allá” señala Ballesta. “A Sao Paulo fui para la cirugía esofágica; a Chicago, para conocer el Robot Da Vinci; a Paris, para trabajar con un grupo que hacia 1.200 tiroides al año…” recuerda. Después de recorrer tantos países, Ballesta se queda con una experiencia que rememora con especial cariño, “lo que me robó el corazón fueron los seis meses de cirugía humanitaria que hice en Birmania.”

Ahora, con un prestigio que la precede, regresa a España en un momento único para la medicina nacional. “El hecho de que reconocieran mi trayectoria profesional en el extranjero fue lo que hizo que me planteara volver. Sabía que si ahora decía que no a esta oportunidad ya no volvería a casa. Y como expatriado decir nunca jamás es muy difícil”.

En la actualidad, el sistema sanitario español está sufriendo muchos cambios. En su opinión, “es un buen momento para regresar porque, al menos en el mundo de la medicina, hay un cambio generacional importante que se tiene que hacer, faltan médicos en algunas especialidades y enfermeras”.

Laparoscopia, la revolución quirúrgica

Como co-directora del Centro Laparoscópico Doctor Ballesta en el Centro Médico Teknon de Barcelona tiene mucho que decir sobre la laparoscopia, una novedosa técnica de cirugía mínimamente invasiva que consiste en introducir una cámara a través de una incisión. “Nos permite hacer incisiones pequeñas para alterar menos la anatomía. Como consecuencia de ello, el paciente tiene menos dolores y una recuperación más rápida. Hospitalizaciones que antes eran de una semana, ahora se han reducido a uno o dos días” aclara Ballesta.

 

El sistema sanitario español está sufriendo muchos cambios y vendrán más todavía

 

Personalmente yo no veo ninguna desventaja a esta técnica” asegura la experta. La laparoscopia disminuye el dolor postoperatorio, fomenta una recuperación más corta, un retorno más rápido a la vida diaria e, incluso, un mejor resultado estético.

No obstante, en España no son muchos los hospitales que se sirven de ella. “Me sorprende que no sea una técnica generalizada. En Francia y Bélgica, donde he trabajado mucho con ella, está tan normalizada que no me había planteado que en otros países todavía no se hiciera en aquellas patologías para las que está considerada como un procedimiento idóneo.”. Por ello, el Centro Laparoscópico Doctor Ballesta se posiciona como un referente nacional e internacional, según la Federación Internacional de Cirugía de la Obesidad y Enfermedades Metabólicas (IFSO).

En España había una mentalidad cerrada con algunas estructuras jerárquicas que desconfiaban de lo nuevo y todavía se arrastra ese lastre.” Pero Ballesta se muestra tajante al señalar que “no nos confundamos, en la actualidad España tiene cirujanos excelentes y muchos hospitales son punteros, no solo en laparoscopia, sino en nuevas tecnologías robóticas”.

Grandes avances en el cáncer de tiroides

La laparoscopia se erige como la técnica más vanguardista para tratar esta enfermedad. A pesar de no ser uno de los cánceres más agresivos entre la población española, con una mortalidad que no supera los 400 fallecimientos al año según la Asociación española contra el cáncer (AECC), esta patología está aumentando en todo el mundo.

Constanza Ballesta posee una amplia trayectoria en cirugía tiroidea debido a su trabajo con víctimas del accidente de Chernóbil, la mayoría pacientes con esta enfermedad. “Recuerdo que operé a una paciente polaca que había sido víctima del accidente de Chernóbil y que tenía un cáncer de tiroides, la cirugía fue un éxito. Al mes siguiente me trajo a sus cinco hermanas para que se hicieran un control. Les diagnosticamos la misma enfermedad a cuatro de ellas” afirma volviendo la vista atrás.

Y es que gran parte de la población inmigrante de Bélgica sufrió el accidente nuclear acontecido hace 33 años en lo que hoy es Ucrania. “Tuve la suerte de tener un equipo de endocrinólogos y nuclearistas excelentes, y tan motivados como yo, en la Clínica Saint Jean, así que empezamos a investigar y a poner en marcha La clínica de la Tiroides”.

La mejor cirugía para el cáncer de tiroides es la menos agresiva posible. Por eso era necesario un centro tan especializado como el que creamos en Bélgica

Para Ballesta, “los mayores avances en este tipo de cáncer están en el campo del diagnóstico y en la tecnología de la que disponemos para operar. Actualmente tenemos instrumentos que nos permiten operar con un mínimo sangrado, o detectar el nervio recurrente mientras operamos, disminuyendo el riesgo de lesión y, por consiguiente, la posibilidad de perder la voz. Incluso la tecnología actual nos permite hacer tiroidectomías, extirpación de la glándula tiroidea, a través de la boca.”

Grandes avances que mejoran la vida de los pacientes, tanto al principio como al final de un tratamiento que se vuelve más humano. Como declara Ballesta, “el cirujano que llega, opera y se va ya no está de actualidad. Hoy en día, hay que entender al paciente en su conjunto”.

Deja un comentario

Cerrar menú