¿Cómo evitar que nuestros hijos caigan en juegos virales peligrosos?

juegos virales peligrosos niños

Este verano un juego llamado Momo, una imagen con apariencia terrorífica a la que se le atribuían cualidades malignas, recorrió todo el mundo invitando a sus seguidores a comunicarse con él vía WhatsApp. Los participantes señalaron que, tras enviarle un mensaje a Momo, éste respondía amenazándoles y revelando información personal. Un nuevo desafío que ha vuelto a encender la polémica de estos entretenimientos.

Los juegos virales se dieron a conocer mediáticamente con la Ballena Azul , un reto que consistía en realizar una serie de pruebas que culminaba en el suicidio. Tras crear una alarma social a nivel mundial, se descubrió que había sido una fake news, una noticia falsa.

Después le han seguido otros, como tragar sal y canela, echarse agua hirviendo por encima, tirarse de un coche en marcha…, que han ganado popularidad gracias a las redes sociales y que, en ocasiones, suponen un riesgo real para sus seguidores. Lo que ha hecho que diversos organismos públicos intervengan. En España, la Dirección General de Tráfico (DGT) se movilizó para advertir del peligro que este último juego suponía para la seguridad vial.

 

El papel de los medios de comunicación es fundamental al informar sobre estos desafíos de moda

 

Ante semejantes desafíos en apariencia absurda, son muchos las madres y padres que, abrumados, se preguntan qué es lo que lleva a sus hijos a participar en ellos. En opinión del psicólogo Sergio Carmona, del Instituto Barcelona de Psicología, “es la búsqueda de aceptación y reconocimiento, o la idea de querer hacerse el valiente, de destacar, ser populares y romper las reglas”.

Los juegos virales de moda

  1. In my feelings challenge”: el reto consiste en salir de un coche en movimiento mientras se baila la canción “In my feelings”, para después volver a montarse en marcha.
  2. Sal y canela”: tragar una cucharada de sal y canela en polvo para expulsarlo por la nariz y la boca, lo que se conoce como “el aliento del dragón”.
  3. Hot Bucket Challenge”: nueva versión de aquella campaña social que pretendía concienciar sobre la enfermedad de la Esclerosis Lateral Amiotrófica (ELA). La novedad recae en que ahora es agua hirviendo la que se echa por encima del cuerpo o se bebe.
  4. Ice and salt challenge”: echarse sal en la piel para poner después hielo, produciendo una reacción química que origina quemaduras en el cuerpo, que son expuestas como tatuajes.
  5. Tide Pod Challenge”: el desafío recae en comer detergente de lavavajillas en cápsulas.

Perfil de los niños a los que van dirigidos

Aunque siempre depende de la personalidad de cada individuo, sí existen ciertas características que los hacen más vulnerables a estas modas. “Si el niño o adolescente tiene baja autoestima, es inseguro, busca constantemente la aceptación de los demás, o está buscando algún tipo reconocimiento de sus iguales o de su entorno…, entonces le podría llevar a iniciarse en este tipo de juegos” señala Sergio Carmona.

La curiosidad que generan, el miedo que provocan y el romper las reglas en una edad en la que resulta fundamental la aprobación de los amigos suponen un posible trampolín para participar en estos desafíos que traspasan fronteras. “Una de las cosas que atrapan de estos juegos tiene que ver con el refuerzo que recibe el niño a medida que va pasando o superando los retos o pruebas” destaca Carmona.

 “El pensamiento racional puede ser dominado por aquello que llama la atención o genera curiosidad y, al mismo tiempo, da miedo.” (Sergio Carmona)

Además, el hecho de que algunas personalidades famosas, como actores, cantantes o deportistas, y YouTubers participen en estos retos, con el objetivo de conseguir más visitas y, por ende, un mayor beneficio económico, conduce a una mayor aceptación por parte del público juvenil.

¿Cómo evitar que nuestros hijos caigan en estos desafíos?

Sergio Carmona lo tiene claro. “Observar y estar alerta a cualquier cambio de conducta es muy importante, al mismo tiempo que comunicarse, manteniendo una rutina de conversar con los niños más a menudo sobre las cosas que les están pasando”. Crear un clima de confianza es fundamental, al igual que desarrollar su espíritu crítico, lo que les ayudará a razonar y contrastar cualquier información que les llegue, sin asumirla como veraz.

La mejor herramienta que pueden utilizar los padres es la observación y la comunicación.” (Sergio Carmona)

Y añade que “conviene prestar más atención si los vemos más inseguros o aislados, más introvertidos o con poca red social, si hay un bajo rendimiento académico, cambios en la conducta, etc.”. Lo que, unido a una buena comunicación con los profesores del colegio, ayuda a percibir el comportamiento de nuestros hijos fuera de casa, donde tienden a expresarse de una forma muy diferente.

Sin embargo, conviene tener en cuenta que no todos los juegos virales revisten peligrosidad. Más bien al contrario, muchos de ellos resultan beneficiosos al fomentar aspectos como el trabajo en equipo, creatividad y expresión artística, así como el desarrollo de capacidades físicas y digitales. Sin olvidar, eso sí, el entretenimiento que siempre proporcionan.

Deja un comentario

Cerrar menú