“Las medusas son un mensaje que nos envía el mar para que no sigamos tratándolo tan mal”

“Las medusas son un mensaje que nos envía el mar para que no sigamos tratándolo tan mal”

Lejos de ser una simple molestia en la playa, el incremento de medusas en todo el planeta es un síntoma de la degradación del ecosistema marino. Josep Gili, Profesor de Investigación en el Departamento de Biología Marina y Oceanografía del ICM-CSIC y uno de los mayores expertos mundiales en estos animales invertebrados, nos cuenta el peligro que esconde su proliferación en los océanos.

Los expertos están de acuerdo en que ha aumentado el número de medusas en los océanos y mares, como se ha podido comprobar en el Mar Mediterráneo, Asia y Australia. ¿A qué se debe esta proliferación?

La eliminación progresiva de sus depredadores y animales marinos competidores por el alimento son el principal factor del incremento de las medusas en todos los mares y océanos del mundo.

En general, podemos decir que, en aquellos lugares donde había una presencia estacional de medusas, como el Océano Índico, ahora prácticamente están todo el año. Y, en muchas zonas en las que no se conocía una presencia masiva, hoy en día es un hecho habitual. Ya no existe casi ningún rincón oceánico sin ellas.

Sin embargo, no todos coinciden en que esta proliferación de medusas sea consecuencia del cambio climático. ¿Qué opina usted? ¿Existe alguna relación?

El incremento paulatino de la temperatura en los océanos favorece la aceleración de los ciclos de reproducción y la demanda energética de las especies, como las medusas, lo que favorece su proliferación. De hecho, es muy evidente en el aumento de las llegadas a la costa de las medusas oceánicas, que viven en mar abierto.

La temperatura del agua, junto al cambio del régimen de lluvias o de vientos y corrientes, favorece las llegadas de medusas en las playas. Pero esta subida de temperatura no ayudaría mucho al incremento de medusas sin otros factores primordiales, como la sobrepesca.

¿Qué consecuencias acarrea esta proliferación de medusas tanto para la población, como para la pesca y el sector económico local?

Las proliferaciones de medusas son un ejemplo del desequilibrio que hemos causado en los océanos, tanto por la sobrepesca, como por la contaminación y el cambio climático. Las grandes concentraciones de medusas causan problemas en las playas (sus picaduras son muy molestas o incluso, en algunos casos, mortales), lo que repercute en el turismo.

También originan contratiempos en las instalaciones térmicas o nucleares cercanas a las costas, pues taponan los circuitos de refrigeración. En las piscifactorías, provocan la mortalidad de los peces; en el mar, colapsan las redes de los pescaderos… Todas estas circunstancias producen un efecto directo en la economía local y, durante los últimos años, también en la global.

 

“La proliferación de medusas es debido a la sobrepesca, la contaminación y el cambio climático” (Josep Mª Gili)

 

¿Podemos frenarlas? Usted desaconseja la pesca de medusas, ¿por qué? ¿Existen otros métodos?

Sacar las medusas del agua es casi imposible. Por sus características y cuerpo gelatinoso, las redes para atraparlas deberían ser de luz de malla tan fina, que sería como vaciar el mar de vida. Además, cerca de la costa, especialmente en las zonas de baño, suelen romper las redes y los tentáculos rotos que quedan enganchados en ellas pican a los bañistas.

Pero, aunque la pesca con red no fuera una opción tan dañina medioambientalmente, hay que recordar que muchas medusas viven en profundidad, tan sólo suben a la superficie para alimentarse por la noche y se desplazan gracias a las corrientes marinas. Por lo que resulta muy difícil predecir dónde estarán.

Inevitablemente el único sistema para controlar las poblaciones de medusas es reducir drásticamente la pesca industrial en todos los océanos y fomentar la pesca artesanal. El problema es que no estoy nada convencido de que se plantee esta solución hoy en día.

 ¿Hay especies peligrosas en las costas españolas? ¿Han llegado nuevas?

La especie más peligrosa en las costas españolas es el sifonóforo (del grupo de las medusas Cnidariso) y la Physalia physalis (carabela portuguesa). Pero también han proliferado en los últimos años la cubomedusa Caribdea marsupialis, cuya picadura resulta muy dolorosa, y la más peligrosa y común, la Pelagia noctiluca, cuyos efectos varían según cada persona y la superficie de la piel afectada. Sin embargo, ninguna de estas especies es mortal.

 Usted comentó una vez que estas oleadas de medusas son cíclicas. En Cataluña suceden cada cinco o seis años. ¿A qué responden estos períodos?

Antes, cuando los años tenían primaveras lluviosas y la temperatura del mar era más baja, las medusas costeras retrasaban sus ciclos hasta el verano y llegaban menos cantidad de oceánicas, que viven en mar abierto.

Sin embargo, el cambio climático, con sus primaveras más cortas y secas y sus veranos más largos y calurosos, ha hecho que los ciclos de las medusas sean más frecuentes y numerosos. Hemos pasado de ciclos de once o doce años a seis años o incluso menos. Y esto conduce a que, a día de hoy, podamos decir que es ya frecuente encontrarlas anualmente en Cataluña.

El ICM-CSIC creó, junto con el Hospital Clínic de Barcelona y la Obra social La Caixa el proyecto RECLAIMED, en las costas catalanas, que trata el problema de la proliferación de medusas en las playas y sus efectos en la salud humana. ¿Cuáles fueron, en su opinión, los mayores logros de este proyecto?

El mayor logro del proyecto fue sincronizar las actividades de las playas, especialmente por parte de socorristas y científicos, de cara a informar de la presencia de medusas, su especie y peligrosidad, en tiempo real, a los bañistas. También desarrolló protocolos de actuación novedosos sobre cómo actuar y prevenir las picaduras.

Y, por supuesto, la creación de la Unidad MEDTOXDER en el Hospital Clínic de Barcelona, la primera específica de toda Europa que trata los casos complicados de las personas afectadas por picaduras de medusas.

Puestos a imaginar, ¿cuál es el peor escenario posible respecto al aumento de las medusas para el ecosistema?

El peor escenario es seguir sin hacer nada, sin empezar a revertir la situación de sobreexplotación de los océanos. El gran problema de las proliferaciones de medusas es quizás el que se ve menos. Las medusas aumentan y rompen el equilibrio ecológico de los océanos. Son grandes consumidoras de plancton y, sobre todo, de huevos y larvas de peces. Además, resisten mejor los contaminantes que otros animales marinos, aunque al final esto también les acabará afectando.

Hace falta un cambio de actitud decidido y valiente para revertir la situación de los océanos si queremos seguir disfrutando de ellos. Las medusas, o más bien sus picaduras, son los mensajeros más evidentes de la situación de degradación a la que hemos sometido al medio marino.

Me gustaría acabar esta entrevista recordando que los océanos han ayudado de manera decisiva a la humanidad durante miles de años. Ahora la situación ha cambiado drásticamente, son los océanos quienes necesitan nuestra ayuda.

 

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