Películas que te harán correr muy rápido

Películas que te harán correr muy rápido

El cine está lleno de películas que tienen como protagonista el running. Haciendo alusión a algún que otro clásico, símbolo del runner, os proponemos unos largometrajes que no os dejarán indiferentes. Bien por su historia en sí, bien por su naturaleza terrorífica o por centrarse en la competición más infernal del mundo.

La Larga Marcha (2020)

Aún por estrenar, esta adaptación del libro de Stephen King es una muestra del cine del runner desde un trasfondo del miedo y tensión, marcas propias del autor, donde la perversión marca el ritmo de la película.

Un gobierno ultraconservador organiza anualmente la más extraordinaria competición deportiva, una marcha en la que participarán cien adolescentes elegidos por sorteo.

Sin embargo, esta carrera dista mucho de la idea convencional porque su premio no sólo es fortuna y fama sino la posibilidad de seguir viviendo.

La prueba sólo tiene una norma: no te puedes parar hasta alcanzar a la meta. Los corredores no pueden descansar y, si lo hacen, mueren. Entre cadáveres y putrefacción, al más puro estilo de King, los participantes deberán correr continuamente para llegar al final. Pero sólo uno puede conseguirlo. Los otros 99 corredores morirán.

La soledad del corredor de fondo (1962)

Menos conocida pero de una calidad excepcional, este largometraje es considerado una de los mejores ejemplos del running llevado a la gran pantalla según la crítica especializada.

Un clásico de principios de los sesenta que trata sobre cómo las habilidades atléticas de un chico de un reformatorio inglés transforman el curso de su vida cuando le permiten participar en una carrera contra una escuela pública, lo que le obligará a decidir qué camino quiere seguir, dentro o fuera de la ley.

Los flash-backs intercalados a lo largo del film convirtió a Tony Richardson, su director, en una de las figuras más relevantes del cine del momento. Y lo es porque confronta dos formas de vivir el deporte muy distintas. Por un lado, el que posee naturalmente la capacidad de destacar en él y, por otro, el que considera el esfuerzo y la victoria como el fin último de éste.

Ganadora del Óscar al mejor largometraje en el año 1982, si hay alguna película que defina los valores del running, sin duda es ésta.

Free to Run (2016)

No podía faltar este otro documental de naturaleza histórica sobre el running de los últimos cincuenta años, para aquellos corredores que quieran conocer un poco más del deporte que practican.

Y es que correr no sería como es hoy sin Kathrine Switzer, la primera mujer que participó en el maratón de Boston, en el año 1967, cuando aún estaba prohibido; Fred Lebow, el atletista que fundó el célebre maratón de Nueva York; o el legendario Steve Prefontaine, atleta que compitió en los Juegos Olímpicos de Múnich 1972 y cuyas zapatillas se hicieron famosas por ser la primera vez que Nike se estrenaba en una pista de competición.

Pero no todo es tan bonito como parece, “Free to Run” también es una denuncia a las prácticas fraudulentas que existen en el deporte a nivel competitivo, que lo alejan del concepto deportivo para transformarlo en un lucrativo negocio de la élite económica.

Los maratones de Barkley: la raza que come a sus crías (2014)

En la disciplina de los documentales sobre el running, éste es sin duda el más llamativo debido a su dureza, que llega a rozar el sadismo. La película trata sobre la prueba deportiva de fondo más extrema y secreta del mundo, recorrer 161 kilómetros por la montaña en sesenta horas. Los que consiguen llegar al final es como si hubieran subido y bajado dos veces al Everest, en menos de 60 horas.

El acceso a la competición se realiza de manera secreta y sólo treinta y cinco son aceptados al año.

Su severidad es tal que, en sus treinta y dos años de vida, solamente quince corredores la han superado. El último que lo consiguió fue John Kelly en el año 2017, que hizo historia al terminar la carrera en 59 horas y 30 minutos. En la edición de 2018 nadie llegó a la meta.

Carros de fuego (1981)

Seguramente la película por excelencia de todo runner cuya banda sonora aún suena en las competiciones treinta y ocho años después. Esta historia de dos medallistas británicos en los Juegos de 1924, en Inglaterra, se ha convertido en obligada para todo runner.

Y lo es porque confronta dos formas de vivir el deporte muy distintas. Por un lado, el que posee naturalmente la capacidad de destacar en él y, por otro, el que considera el esfuerzo y la victoria como el fin último de éste.

Ganadora del Óscar al mejor largometraje en el año 1982, si hay alguna película que defina los valores del running, sin duda es ésta.

Forrest Gump (1994)

“¡Corre, Forrets, corre!” Una frase que ha quedado en el recuerdo colectivo y que resume esta película que, sin centrarse en este deporte, lo convierte en el eje del guion.

A pesar de todas las limitaciones del protagonista, Tom Hanks descubre que es un runner innato que le hace recorrer Estados Unidos de costa a costa, transformando esta práctica en un instrumento que le permite enfrentarse al rechazo que sufre socialmente. Junto a una fotografía impresionante, el film nos enseña cómo correr nos puede ayudar en los más momentos difíciles de nuestra vida y cambiarla.

Películas todas ellas que nos muestran distintos aspectos que rodean al running y que conforman el deporte que hoy en día practica una gran parte de la población. Y que nos animan a correr, bien por miedo a morir si no llegamos a la meta, bien porque el hacerlo significó, una vez, ser libre como ciudadano y ciudadana.  

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