Rebaños de Fuego, economía circular que previene incendios

Rebaños de Fuego, economía circular que previene incendios

Frenar los incendios es una necesidad primordial en un país que sufrió más de 7.000 siniestros sólo en el año 2018. Las elevadas temperaturas estivales y unos campos abandonados han llevado a que estos episodios se multipliquen por todo el territorio nacional.

Nace así Rebaños de Fuego (Ramats de Foc, en català), un proyecto creado por la Fundación Pau Costa que, junto al esfuerzo de ganaderos y cuerpo de bomberos de la Generalitat de Cataluña, busca evitar los grandes incendios forestales sirviéndose de la ganadería extensiva. Reviviendo las antiguas prácticas, rebaños de ovejas, cabras y vacas pastan en zonas estratégicas de Girona para limpiar el territorio de maleza.

Se consigue así un paisaje más resiliente a los incendios al impedir que éstos se propaguen fácilmente. “Gracias al mantenimiento de baja carga de combustible en estas zonas mediante rebaños, se puede contribuir a cambiar el comportamiento del fuego en caso de incendio y facilitar las operaciones de extinción”, señala Emma Soy, coordinadora de la iniciativa.

 

Los rebaños son una pieza importante de los paisajes resilientes al fuego

 

Bomberos, pieza clave

El último estudio oficial del INE, del año 2015, refleja que las hectáreas afectadas por el fuego se duplicaron con respecto al periodo anterior, de 2010. Cifras que no se prevé que disminuyan, sino que aumenten más si cabe. En opinión de Emma Soy, “los incendios en los contextos mediterráneos es algo habitual. Pero el aumento de éstos y de su magnitud se agrava año tras año. Y una de las principales causas es el abandono rural.

Los cambios de uso del suelo han diseñado un paisaje que no ayuda a la ganadería extensiva. Por ello, la función de los bomberos resulta imprescindible. “El cuerpo de bomberos delimita las zonas estratégicas, definidas por expertos y estudios de incendios históricos”. Hasta allí de desplazan los ganaderos que forman parte del proyecto, hoy en día dieciocho explotaciones, para que sus animales pasten por ese terreno y limpien el terreno.

Posteriormente el Departamento de Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentación (DRAP) de la Generalitat de Cataluña “verifica los resultados finales del pasto por parte de los rebaños, ya que éstos se acogen a unas ayudas de Pastoreo por el mantenimiento de estas zonas.”

Un gran trabajo teniendo en cuenta la amplia extensión de terreno en la que operan. “Actualmente Rebaños de Fuego abarca todas las comarcas de Girona. Y nuestra tarea es coordinar a todos los agentes que participan” aclara Emma Soy.

Un círculo que se cierra

Además del claro beneficio social que supone Rebaños de Fuego para el medio ambiente, la iniciativa articula una cadena de producción y consumo sostenible que afecta tanto a explotaciones ganaderas, como a carnicerías, restaurantes de la zona y, por supuesto, al consumidor final. “La comercialización del producto es relevante para estimular la participación en el proyecto y apoyar la viabilidad de las empresas agrarias”, asegura Soy. “Para los ganaderos, este proyecto les permite visibilizar una tarea fundamental que ya realizaban, les facilita el acceso a nuevas fincas y mejora la comercialización de sus productos.”

El sector servicios es el siguiente en la cadena. “Los productos cárnicos y lácteos que se obtienen de estos rebaños se comercializan con el distintivo Rebaños de Fuego en carnicerías y restaurantes para explicar al consumidor final su valor añadido”. De esta manera, estos establecimientos obtienen un prestigio extra al contribuir, con su actividad, a prevenir los siniestros forestales, una lacra constante “en una sociedad que vive alerta a este peligro y que todos han sufrido alguna vez.”

 

Además de favorecer la ganadería local y evitar incendios forestales, Rebaños de Fuego fomenta la economía circular

 

Y está siendo un éxito. Durante sus cuatro años de existencia, “el proyecto ha tenido muy buena acogida y recibimos muchas demandas de información”, afirma Soy, “a menudo nos contactan propietarios forestales y municipios para saber cómo pueden participar. Ahora estamos haciendo el seguimiento de la respuesta del consumidor, lo que es decisivo para el buen funcionamiento del proyecto”.

Un beneficio doble

Pero el círculo no se cierra aquí ya que la sociedad se beneficia doblemente de esta iniciativa. Por un lado, al conseguir bosques más limpios y resilientes, por otro, al acceder a productos locales y sostenibles. “Por suerte, los consumidores cada vez son más conscientes y están dispuestos a consumir estos productos por una cuestión de filosofía de vida”. Se garantiza así la continuidad del proyecto, la ganadería extensiva y las medidas de precaución contra incendios.

 

El sello de los productos de Rebaños de Fuego les aporta un valor añadido

 

Rebaños de Fuego se convierte, así, en un reclamo más en una región donde la gastronomía y sus variados espacios naturales son sus principales reclamos turísticos. “La gastronomía es importante en Girona. A buena parte del turismo que recibimos le gusta conocer alimentos de este tipo y consumirlos mientras descubren los paisajes rurales tan bonitos que tenemos.”

Por ello, sus promotores informan sobre los puntos de venta de sus productos, para que aquéllos que estén interesados en ayudar al medio ambiente puedan adquirir alimentos de kilómetro cero, sostenibles, que apoyan la ganadería extensiva y que, además, fomentan la prevención de incendios.

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